viernes, 6 de febrero de 2009

Hola compañeros


“Cara mágica de la química: La química es magia para, al menos, el 90 % de la población
Mundial. La alquimia es el origen mágico de la química. Enseñar química como magia, significa enseñar preguntas sin la inmediata presentación de las respuestas correctas. Enseñar con magia significa dejar a los estudiantes que pregunten y se maravillen bastante tiempo, antes de ofrecerles la explicación racional que, supuestamente, ellos deberían entender y aprender. En la enseñanza tradicional, frecuentemente ofrecemos respuestas mucho antes de que los estudiantes tengan la oportunidad de hacerse la pregunta. Maravillarse auténticamente inspira a los estudiantes para investigar, para diseñar experimentos y para esmerarse en encontrar sus propias respuestas. Esta en una precondición esencial para desarrollar la actitud critica de un investigador. La intención de la educación no debería ser enseñar hechos o teorías químicas especificas, sino desarrollar tal actitud en los estudiantes.”
La Química, como ninguna otra disciplina científica, comprende conceptos que son completamente abstractos, que sirven para interpretar las propiedades macroscópicas de los sistemas materiales y sus cambios. Polvos amarillos pueden ser elementos, sustancias puras o mezclas; líquidos o gases incoloros pueden ser diferentes sustancias o diferentes mezclas… ¿Qué posibilidades cognitivas, desde sus experiencias previas de aprendizaje conceptual, tienen los estudiantes para comprender conceptos químicos abstractos, si ni siquiera conocen esas propiedades macroscópicas? De esto se desprende claramente que, particularmente en el bachillerato , es fundamental que los estudiantes puedan ir tomando conciencia sobre qué tipos de materiales existen, cuáles son sus propiedades, cómo pueden hacerse evidentes dichas propiedades, cómo pueden ser medidas y para qué sirven (aplicaciones tecnológicas diferenciales); y, finalmente, cómo pueden cambiar y por qué, al transformarse unas sustancias en otras. Sólo así la sistematización en la interpretación simbólica, que tiene carácter de “modelo” –con sus implicancias de interpretación y de predicción de experiencias—, tendría algún sentido explicativo. Tal como está concebido y ejecutado, el currículo de Química actual no responde, prácticamente, a ninguna pregunta que los alumnos se formulen sobre su entorno real. Supuestamente, se contestan en las clases preguntas que “se hace la ciencia”, pero esa ciencia no es ni la actual, ni la que pueda identificarse con fenómenos cotidianos.

Es imprescindible conformar campos interdisciplinarios donde se explicite la presencia de los conceptos de Química, sus tecnologías e implicancias sociales, económicas y políticas. Es decir, es importante el reconocimiento de la Química no sólo en las asignaturas de las ciencias naturales, sino también en otras. Obviamente, esto implica comunicación entre docentes y producción de materiales específicos a partir del involucramiento de los expertos en química que realicen producciones específicas para aportar a las otras disciplinas. Como simples ejemplos podemos pensar en (a) la supremacía de unos pueblos primitivos sobre otros en base a las tecnologías metalúrgicas –y por lo tanto las herramientas y armas -- que poseían; (b) los millonarios recursos económicos que mueve la industria farmacéutica actual a nivel mundial y las posibilidades que brinda su enseñanza, involucrando por ejemplo, sus implicancias en economía; las discusiones sobre el origen de medicamentos a partir de la cultura de los pueblos nativos de cada región; las reflexiones sobre biodiversidad (para obtención de moléculas madre), versus explotación de tierras; sobre procesos industriales contaminantes y su localización; las luchas por las legislaciones sobre propiedad intelectual de patentes farmacéuticas con sus implicancias en áreas legales, de salud, de bienestar social, etc., en los diferentes países. (c) Los cambios tecnológicos que se han tenido gracias a la intervención de la química como por ejemplo celulares, pantallas de plasma, nuevos materiales de construcción entre otros.
Es importante un cambio de mentalidad por parte de profesor para incorporar la tecnología dentro de nuestra asignatura, haciendo que el alumno se involucre activamente en los foros de discusión, en sociedades del conocimiento, etc.